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Título: From Hell Guión: Alan Moore Dibujo: Eddie Campbell Editorial: Planeta DeAgostini From Hell (en español, Desde el infierno) es una serie limitada de historietas realizada entre 1993 y 1997 por el guionista Alan Moore y el dibujante Eddie Campbell, que especula acerca de la identidad y motivaciones del enigmático asesino Jack el Destripador. Su título procede de las primeras palabras de una carta anónima que fue enviada a la prensa en 1888, simultáneamente a los crímenes, y que pudo haber sido escrita por el propio asesino. La obra está minuciosamente documentada para proporcionar verosimilitud a la historia. En 2001, la historia fue llevada al cine con el mismo título por los hermanos Hughes, en una adaptación escasamente fiel a la obra original, protagonizada por Johnny Depp, Heather Graham e Ian Holm. Trayectoria editorial Los primeros capítulos de From Hell se publicaron originalmente en Taboo. Cuando esta revista desapareció, la historia completa fue publicada por Tundra Publishing y Kitchen Sink Press en diez volúmenes, entre 1991 y 1996. Un apéndice, From Hell: The Dance of the Gull-Catchers, apareció en 1998. La serie se recopiló en un solo volumen por Eddie Campbell Comics, en 1999. En esta edición en formato de novela gráfica, se incluyen alrededor de cuarenta páginas de notas indicando cuáles de las escenas tienen una base real y cuáles proceden exclusivamente de la imaginación de Moore, y documentando las fuentes. En España la edición en un solo volumen fue publicada por Planeta DeAgostini en 2001 (ISBN 84-395-9158-6). Previamente, en 1999, la misma editorial había ofrecido una edición en cinco tomos de la obra. Argumento From Hell toma como punto de partida la teoría de Stephen Knight -considerada en general poco solvente por los expertos-, según la cual los asesinatos serían el resultado de una conspiración masónica y real para ocultar el nacimiento de un hijo ilegítimo del príncipe Alberto, Duque de Clarence, nieto de la reina Victoria. Moore afirma en el apéndice de la obra que no suscribe esta hipótesis acerca de los asesinatos, pero que lo consideró un interesante punto de partida para narrar la historia. En la misma, el príncipe Albert Victor, duque de Clarence, nieto de la reina Victoria, tiene una hija fruto de su matrimonio secreto con la dependienta Annie Crook, del East End de Londres. La reina encomienda al médico real, el masón Sir William Withey Gull, la misión de acabar con todos aquellos que sepan de la existencia de la niña. Las víctimas son un grupo de prostitutas amigas de Annie Crook, que habían intentado chantajear al amigo del príncipe, el pintor Walter Sickert, para conseguir dinero con el que hacer frente a la extorsión de unos matones. Gull da una interpretación mágica a la macabra misión que le ha sido encomendada. Para él, los asesinatos son un acto de magia simbólica que contribuye a reforzar el poder del hombre sobre la mujer. Su peculiar punto de vista es expuesto por Gull en un alucinante recorrido, junto al cochero John Netley, por la ciudad de Londres, cuya arquitectura es interpretada en clave simbólica (especialmente las siniestras iglesias del arquitecto Nicholas Hawksmoor). Netley y Gull inician sus expediciones nocturnas, y, sucesivamente, acaban con las vidas de Polly Nicholls, Annie Chapman, Elizabeth Sride y Catherine Eddowes. La investigación de los asesinatos es llevada a cabo por Frederick Abberline, ayudado por el vidente Albert Lees. Algunos personajes históricos que aparecen en la obra, aparte de los ya mencionados, son Oscar Wilde, Aleister Crowley, William Butler Yeats, James Hinton, Joseph Merrick (conocido como "El Hombre Elefante"), y miembros del circo de Buffalo Bill. Interpretaciones Más allá de las controversias acerca de la identidad o de los motivos que impulsaron al célebre asesino, el verdadero interés de Moore es realizar un retrato profundamente crítico de la Inglaterra victoriana. Las desigualdades sociales de esta época -la edad dorada del Imperio Británico- aparecen patentes: en uno de los capítulos de la obra, se contrasta la jornada cotidiana del opulento doctor Gull y de una de sus miserables víctimas, la prostituta Polly Nichols. El contraste en los dibujos de Eddie Campbell es capital: contrastan una imagen dulce, suave y hasta estereotipada de la vida social de la elite londinense, con dibujos (dominantes en el libro) hechos de muchas rayas toscas y oscuras que dan forma a los personajes y la ciudad. Los dibujos propondrían que no es la imagen dulce la que prevaleció en Londres sino la contraria, la que prevalece en el libro: todo Londres, desde la Reina hasta la última de las prostitutas, es un "infierno", y el Dr. Gull es su rey. Durante el relato de uno de los asesinatos, las escenas del crimen se alternan con las imágenes de un mitin cercano, conducido por William Morris, donde el escenario está dominado por un retrato de Karl Marx. En el apéndice de la obra, Moore expresa sardónicamente su pesar por el hecho de que Inglaterra no haya conocido una revolución sangrienta similar a la francesa. (Información incluida en Wikipedia)
A propósito de la tertulia sobre From Hell, de Alan Moore. Miércoles 16 de septiembre de 2009 La tertulia ha sido bastante menos violenta de lo que debiera haber sido. Hubo algún momento tenso, pero bah...quiero decir que aquellos que estábamos en lo cierto, nos ensañamos convenientemente con el cómic, pero es que es un cómic que ya venía sin vida, sin posibilidades de dar algo valioso, con lo cual no hubo ni un ápice de sadismo, aunque si un cierto punto de maltrato del cadáver, pero nada, pura casquería sin perversión. (Mariano Nuño) Me gustaría ser la última en escribir porque así le doy la puntilla y remato como más me plazca, pero...la paciencia no es mi fuerte; opino que "From Hell" es un cómic de lectura imprescindible, te guste o no. Alan Moore es al cómic lo que Cervantes a la literatura española, te guste o no y que aunque el Quijote actualmente puede resultar a algunas personas poco atractivo o pesado o bien todo lo contrario, nadie puede negar su calidad, originalidad (contextualizada) y trascendencia, lo mismo pasa con Alan Moore, From Hell y Watchmen. También tengo que decir que me ha gustado mucho, no me ha gustado nada , me ha parecido una obra maestra y me ha parecido un coñazo y todo ello a la vez porque más de 500 páginas y una media de 8 viñetas/página, calculad la de sensaciones que pueden producir, y si no os las ha producido, haceos diagnosticar por un médico (de la casa real) porque algo os falla, debeis daros cuenta "hasta qué punto os he amado..." (Mariví López) Si de verdad este Moore nos amara tanto, nos podría haber ahorrado este tocho... Por partes, que dicen que diría Jack el Destripador, la historia promete mucho y no da tanto... siendo los tres primeros capítulos muy interesantes, en ningún punto vuelve a estar ya el resto a su altura; en mi opinión, a este libro le pesa demasiado esa intención confesa del autor de contar la verdad sobre los crímenes de Whitechapel, una verdad que no tiene ningún reparo en manipular para someterla a sus necesidades narrativas... flaco favor se hace a sí mismo el sr. Moore en sus notas a cada capítulo, un compendio de sus muchas lecturas sobre el tema -donde deja bien claro que nada es original- y de sus obsesiones particulares -masonería, mesianismo, trascendentalismo...- y mucho, mucho egocentrismo. From Hell es para mí la obra de un gran impostor, de alguien que se proponía contar LA verdad y se ha perdido en el camino... (Raquel Navarro) Excepto un capítulo denso y aburrido, From Hell me ha gustado e impactado. El oscuro dibujo de Eddie Campbell ayuda a retratar la sociedad victoriana en el Londres de finales del siglo XIX, así como a hacer este exhaustivo estudio de Jack El Destripador, su tiempo y sus circunstancias. El mayor defecto de esta edición: El apéndice explicativo en el que Moore nos relata el porqué de -casi- cada viñeta. Si bien después de leer el cómic quedas boquiabierto de su creación, al leer este apéndice te embarga un sentimiento irritante mezcla de envidia y decepción. Decepción porque descubres que el 99% de la obra proviene de libros escritos sobre Jack El Destripador, ensayos, transcripciones de los testimonios... Incluso las imágenes del hombre reptil, o de la cabeza flotante no son producto de la imaginación de Moore sino testimonios ajenos. Envidia porque su manera de compilar todos estos datos y experiencias (toneladas de información) es magistral. Así que mi recomendación es LEERLO, sí, pero, por Ganesha... No leáis el apéndice. ¡No leáis el apéndice! (Ana Rid) 1. El formato en blanco y negro, con una densidad de información alta, con estilo de dibujo inspirado en grabaditos de la época y con un montón de historias de este tipo (8 viñetas por página.... si lo vieran los de Image se les caería el alma al suelo... pero es que en Image casi todos eran dibujantes cuando empezaron....) puede resultar pesado. En su defensa diremos que el formato original no era el de volumen entero, sino el de entrega por episodios (como watchmen, por ejemplo) y eso aligera bastante la carga y fomenta el querer saber más. 2. A mí me gusta especialmente el capítulo dos con el señor Gull contándole al cochero po qué el arquitecto hizo lo que hizo, y por qué él va a hacer lo que va a hacer..... Porque no existen los malvados sin una buena razón. Y también me gusta cómo refleja las interacciones y los vínculos de la influencia y la justicia. No ya la masonería (que a mí ni me va ni me viene porque picar piedra nunca me resultó divertido) si no de la influencia política en sí: Voy a hacer esto, así que no te metas... 3. No recuerdo haber leído que quisiera contar la verdad sobre los crímenes de un mito.... de hecho, creía que no se conocía la verdad aunque esta hipótesis es más que plausible y verosimil: médico, con dinero para pagar un carro y con influencia para parar las investigaciones.... Para más detalles sobre esta hipótesis están las numerosas fuentes bibliográficas (y no hay que leerse las notas a pie de página si no quieres, es para lectores compulsivos o curiosos o una combinación de los dos) que citan los autores, y alguna peliculita con el mismo tema. Recuerdo la miniserie con Michael Caine como inspector en la que el médico simplemente estaba loco.... y eso siempre resulta muy cómodo porque evita pensar en la relación entre la justicia y el poder otra vez.... Una con Anthony Perkins en la que mezclan esta historia con la de Stevenson del doctor Jekill... y una entrañable que vi cuando tenía 9 años y que se llamaba "Asesinato por decreto", con el personaje de Sherlock Holmes (que a mí me encanta) llevando la investigación....En este caso también hablan de investigaciones... pero ya hay una orden real dada. 1. es que Moore me gusta mucho desde la primera vez que cayó en mis manos algún numerito suelto de Watchmen cuando tenía unos 13 años o así (llámame antiguo, llámame romántico.... :P). 2. Que el mundo de la magia y este tipo de historias me resulta muy interesante y muy divertido incluso para ser un mundo ficticio, así que me leo hasta la basura (el código Da vinci). 3. que me encantó aquella película de Sherlock Holmes, uno de mis personajes favoritos de aquella época y recordé de nuevo la historia de aquella película al verla otra vez reflejada en el comic (pero sí: lo leí por etapas y eso ayudó). (Manuel) En, señoras y señores, mi más humilde opinión, nos encontramos frente a un curioso ejemplar del papirus elefantasis, una de las más densas criaturas del mundo literario. Esto, desde luego, no le quita la magia a su lectura esporádica, pero si hace que cualquiera precavido, ante la duda, lo tome con respeto y, ante todo, DISTANCIA. No seré yo quien defienda a capa y espada la obra de Alan Moore; pero sin caer en las descalificaciones al autor de From Hell de Mariano, ni en el botafumeiro de Mariví, puedo decir que el cómic en conjunto me ha convencido y puestos a quedarme con algo destacaría la atmósfera creada y la sensación de horror que transmite el dibujo; terrible la escena del descuartizamiento de la última víctima del asesino. (Nacho Etchegaray) "Alan Moore es al Comic lo que Ana Rosa Quintana a la literatura española" …pero ¿Alan Moore? Alan Moore, es, (y lo digo con el respeto que él merece, y con el ánimo de polemizar, de ser incluso atrevida y pretenciosa, con la determinación de ser injustamente criticada), un puro escritorazo de provecho metido en caminos varios, no un visionario del tres al cuarto que ha dado el salto al cómic como lo podría haber dado al radioserial , a la telenovela o a la ilustración de latas de conserva. Alan Moore es puro material de universo gráfico, es propio de los avispados pensadores, y reune todas las características de los más versados artículos de la (creo que entinta) revista RAE. Alan Moore es mucho más que el Cervantes del Comic, más bien yo diría que Alan Moore es el Shakespeare del mundo del cómic, un hombre inclinado sobre sí mismo, insuperado por el poder de la propia cultura, una cultura de enciclopedia claro, y que nunca supo poner márgenes a la imaginación de su propia erudición. Naufragamos en la abundancia de su conocimiento, convertido en lisa y llanamente un escritor indispensable. (Mariví) |